Tenía diez años cuando escuché por primera vez la palabra y a esa edad no podía entender muy bien el significado de la misma. Sin embargo por el tono de voz y las facciones de mi padre pude deducir nada bueno traía consigo.
Nuestra vecina había sido diagnosticada con cáncer y la conmoción se instaló de golpe en el vecindario. Nadie sabía mucho del tema pero estaba claro que su diagnóstico, era como una crónica de muerte anunciada. Todos teníamos miedo.
El cáncer es un visitante silencioso, llega, se instala y cuando anuncia su presencia a veces suele ser demasiado tarde. Sin embargo hay maneras de detectarlo a tiempo y hay maneras de vivir con él.
Testimonio de vida.
Mónica Navarro, cantante de tango argentina, siempre fue una mujer que por su profesión aprendió a escuchar las señales del cuerpo. Una mujer responsable de su salud. A sus 39 años, en marzo del 2008, comenzó a sentir un dolor extraño en su seno izquierdo por lo cual consultó a su médico y éste ordenó una mamografía. El resultado reveló cáncer de mamas en el seno derecho.
“Recuerdo-dice Mónica- que le insistía al médico cómo era posible estuviera afectado mi seno derecho cuando a mí ¡me dolía el izquierdo! Y el médico aseguraba que precisamente el cáncer no duele. Si no hubiese ido por ese control el cáncer hubiese avanzado”.
Alguien dijo una vez que cuando tenía su corazón roto por alguna pena de amor aspiraba la casa una y otra vez hasta sentirse tan cansada que la pena se le desprendiera por no querer estar en un cuerpo sin energía.
Hoy lavé el baño, la cocina, el cuarto, la sala, el patio, la escalera, la ropa y al gato. Los azulejos quedaron maravillosamente blancos; igual el excusado y el lava manos. La cama con sábanas limpias y bien tendida. El piso impecable, las paredes sin tierra, las puertas sin marcas, la estufa sin grasa, la ropa con aroma a lavanda. El gato como espuma de mar.
Sin embargo creo que no hice un buen trabajo. Pues aunque mi cuerpo está cansado, la pena no se quiere ir.
Desde Guatemala presenta su álbum debut: “El amor es un fantasma”.
Dicen que es en la niñez cuando manifestamos el talento que anida en nuestra sangre o en nuestros genes. Los juegos de niños reflejan lo que la naturaleza nos ha legado desde antes de nacer. Luego, el entorno familiar y el medio en el cual vamos creciendo colabora o no en el desarrollo de nuestros primeros sueños.
Antes de comenzar a hablar, Shery ya cantaba.
Por horas imitaba los sonidos provenientes de los discos que su mamá escuchaba. En sus juegos de niña un trapeador hacía las veces de micrófono, la escoba de guitarra y algunas ollas ocupaban el lugar de una batería.
Tal es la carta de presentación de una de las voces actuales femeninas más dulce de la canción romántica en Guatemala.
“Mi familia sigue debatiendo de dónde proviene mi talento hacia la música. En mi casa todos han sido músicos autodidactas, algunos de mis hermanos tocan piano, otros guitarra. Y yo estoy sumamente agradecida al ser supremo que me ha dado el timbre de voz que tengo”.
Shery tenía apenas nueve años cuando aparentando más edad por su estatura, tacones y maquillaje se entrometió como corista en el escenario de un Festival OTI de la Canción. Desde allí, supo que el oído y el corazón de la gente serían el mejor lugar donde podría vivir su voz.
En el año 2003 se presenta al casting para las Olimpiadas Mundiales de las Artes Escénicas, en Hollywood donde obtiene una medalla con la canción de su autoría: “El amor es un fantasma”.
“Desde entonces comencé a estudiar canto y a perfeccionarme en la composición. He mantenido mi disciplina porque en cuestiones de arte no basta el talento sino también se necesitan altas dosis de trabajo.”
Me he puesto a pensar que sucedería si te tuviera entre mis brazos. Si de pronto te dejaras llevar por el doblez de mis labios en tu nuca o mis dedos dibujando tu columna.
Me he puesto a imaginar cómo exhalarías el aire luego de sentir mis manos en tu cuerpo, cómo latiría mi corazón al llegar al punto exacto de tu vientre.
Aseguro callarían las sirenas de las ambulancias, la guerra finalizaría en unos instantes, los animales escaparían de los circos y entre las dos, asesinaríamos la discreción.
El ciber espacio tiene el don de unir lo que la geografía separa. Viajando a través de los diferentes medios electrónicos la gente y el arte se encuentra sin la necesidad de tener que tomar aviones.
Cuatro años atrás desde una bitácora llamada “.(y punto)” Denise Larrieux desde Montevideo, Uruguay escribía bajo el seudónimo de Topita Voladora las vicisitudes de una diseñadora en el arte del punto y la bijou.
De este modos las creaciones de una joven viviendo a millas de distancia de California llegaron a dar la vuelta no solo de América sino del mundo.
“Desde pequeña -cuenta Denise- mi mamá, me enseñó a tejer en dos agujas. A mis catorce años tejía mis primeros abrigos. Durante un tiempo sustituí mi amor por el tejido dedicándome al teatro. Pero en el año 2002 viviendo en España abrí una pequeña tienda de tejidos, bijou y complementos.”
“Empecé a intentar diseños originales y aprendí a trabajar en crochet mirando revistas y en el clásico ensayo-error. Al principio no tenía idea de cómo leer los diagramas y solo podía fabricar tejidos rectos como bufandas. Explorando logré encontrar lo que buscaba”.
Culturalmente al mundo siempre se le ha dividido en dos, por un lado oriente por el otro occidente. Las diferencias de idioma, costumbre y religión nos han alejado más que unirnos.Pero por suerte existe la música.
Radaid logra fusionar la música étnica y tradicional de los dos hemisferios con estilos contemporáneos. Busca romper las fronteras entre el tiempo y la geografía, reencuentra las similitudes de los dos mundos culturales. Utiliza la música como un lenguaje unificador.
En 1998 Saúl Ledesma y Emmanuel Macías, compañeros de la Universidad de Guadalajara quienes realizaban música para cine y teatro, a partir de una escala musical Celta comienzan a investigar y a experimentar con sonidos de diferentes culturas.
“Comenzamos - explica Saúl- con violín, guitarra y percusión explorando en la música gitana, en el flamenco y en la improvisación. Luego pensamos hacerlo más electrónico e invitamos a Víctor en el bajo, Mary en las vocales y a Darko en batería. El grupo fue creciendo y fuimos incorporando más instrumentos. En ese momento había una explosión de música del mundo. Combinamos música Armenia, de India y árabe que fuimos mezclando con nuestras influencias del Trip Hop británico como Portihead o Björk”.
Mientras en Estados Unidos el inglés como lengua oficial es enseñado rigurosamente en las escuelas, el español se cuela por la vena familiar latina y entre la necesidad y la costumbre los dos se unen en un solo lenguaje.
El spanglish –le duela a quien le duela- crece a pasos agigantados y desde Tijuana hasta Nueva York el medio artístico no está ajeno a esta realidad.
Tal es el caso de Los Hollywood, una banda pop alternativa oriunda de San Diego cuyas letras pasan del inglés al español con gran fluidez y naturalidad: “Cantamos spanglish porque así hablamos la mayor parte del tiempo. Así nos comunicamos - expresa Heidy, vocalista - algunas veces la gente no sabe como expresar cierta palabra en inglés y recurre a expresarla en español. Lo importante es poder ser entendidos”.
- Al utilizar el spanglish en sus canciones, ¿ustedes podrían definirse como una banda de la frontera?
- No- dice Gustavo baterista de la banda- nosotros intentamos abarcar más allá de la línea entre México y Estados Unidos. De hecho nuestro nombre Los Hollywood fue elegido por ser un nombre conocido por todo el mundo. Queríamos dar una imagen más global. Pero cantamos en spanglish porque hablamos spanglish.
Heidy ha realizado la mayor parte de las composiciones:
“Mi inspiración es la vida misma, cuando me sucede algo fuerte sale una melodía y luego escribo la letra. Marcos ha colaborado en muchas de las canciones; también Chuy quien nos acompaña en guitarra y bajo cuando Marcos no puede estar presente”.
Al preguntarle sobre su gran parecido con Gwen Stefani nos dice: “Las comparaciones siempre van a existir, nos han comparado con Belanova y No Doubt. En realidad no sé porque me comparan con Gwen. Si hay alguien que admiro y tomo mucho de su música es de Alanis Morissette”.
La banda compuesta por Heidy, Gustavo y Marcos nace dos años atrás cuando deciden unirse para hacer lo que mejor saben hacer: canciones.
“Heydi y yo – cuenta Gustavo- habíamos tocado por separado en diferentes bandas, pero nada serio. Un amigo nos presentó y decidimos comenzar a producir y a revisar las canciones”.
En el año 2008 Los Hollywood ganan la primera batalla de bandas a nivel nacional patrocinado por My Space Latino. En marzo del 2009 se lanza el video de su primer sencillo: “No te agüites”, el Hit del EP. “Personalmente –explica Heidy- creo que todas las canciones son un Hit en sí misma, pero reconozco que la gente ha popularizado más esta canción. Quizá por tener un tono más comercial”
En abril del año pasado fueron invitados a tocar en el primer aniversario de My Space en Miami, en mayo lanzaron su primer álbum distribuido digitalmente por ITune bajo la producción del sello Carrusel Record y en el mes de Julio participan con gran éxito en el Latin Alternative Music Conference (LAMC) en Nueva York
www.myspace.com/loshollywood
Fotos: Los Hollywood. (Publicado en "Padrisimo Magazine", Ed.II)